El
barroco musical se desarrolla desde el siglo XVII, con la
aparición de la primera ópera, hasta la muerte de Johann Sebastian Bach
en 1750. Su nombre procede del portugués
barrueco que significa
perla grande e irregular. En esta época el poder real se fortalece
debido a la creación de la monarquía absolutista. La sociedad se
dividía en privilegiados y no privilegiados.
Los hombres ricos y poderosos, usaban la música para mostrar su
superioridad al pueblo . La música entonces se vuelve indispensable
para cualquier actividad. El músico pasa a ser un sirviente más de los
que acompañaban a los nobles y les componian canciones. En el Barroco
surgen los llamados
castrati. También consiguieron gran
popularidad los instrumentistas, los cuales inventaron el muermo,una
manera muy particular y difícil de interpretar la música, debido a su
velocidad y complejidad. La música más importante de esta época es la
profana, en la que destaca como una de sus formas la opera. En las
formas religiosas destaca el oratorio, la Cantata y la Pasión.
Textura
Durante el Barroco los músicos siguen cultivando texturas a cuatro y
cinco voces heredadas del Renacimiento (polifonía imitativa,
homofonía...), pero las voces de dichas obras no son ya de similar
importancia, sino que se destacan la voz superior y el bajo,
abreviándose la escritura de las intermedias en el llamado bajo
continuo; esta textura suele llamarse bipolar o de monodía acompañada.
La aparición de la monodía acompañada fue precipitada por la creación
del estilo vocal recitativo, en el cual el ritmo de la palabra
determina el discurso melódico -
La música ha de ser sirviente de la
poesía-, quedando reducido el acompañamiento a meros acordes.
Estética y
nuevas formas
En esta época se desarrollan como nuevas formas la sonata, el
concerto grosso, la ópera,
el oratorio y el ballet
francés, y se vive además un resurgir de la música instrumental pura, es
decir, sin relación con consideraciones ideológicas que se deriven de un
texto, o funcionales como en el caso de la música de danza.
A diferencia de épocas anteriores, la
música sacra y la
música profana conviven armoniosamente, formando parte
de la profesión musical. La mayor permisividad estética lleva a que la
interpretación musical tienda a enriquecer las partes mediante una
profusión de ornamentos y recursos expresivos. Una característica
importante fue que los detalles del arte en el Barroco no se aplicaron a
la música. Se buscó en un principio desechar las complicadas líneas
melódicas de la polifonía renacentista para dar lugar a la homofonía
(más tarde la polifonía recuperará con Bach todo el esplendor que la
había caracterizado), dando de esta manera más fortaleza y protagonismo
al texto, pues la música giraba en torno a una sola melodía bien formada
y acompañada por acordes, para que fuera "entendible" el texto. Esto
fue debido en gran parte a la corriente humanista.
Tienen gran importancia la teoría de
los afectos, que considera a la música como creadora de emociones, y
la retórica, que transfiere conceptos de la oratoria
tradicional a la composición del discurso musical del Barroco.
Finalmente, cabe señalar que la música en esta época estaba abierta a
cambios y adaptaciones. Muchos compositores creaban nuevas obras
adaptando o reescribiendo con algunas modificaciones partituras
anteriores, siendo estos cambios en la misma partitura o en las
combinaciones de instrumentos. En la música vocal, los cantantes tenían
varias partes donde podían improvisar.